miércoles, 12 de octubre de 2011

Vamos a contar mentiras...

Bueno, este post va dedicado al siempre valoradisimo por encima de la media Mr. Josep Antoni Duran i Lleida, el cual la semana pasada dedicó unas afables declaraciones en relación a los jornaleros andaluces y el constantemente criticado PER.
  En alusión a este tema, me gustaría comentar que no solo es el diputado de CiU el que critica este hecho sino que hay un amplio sector de la sociedad catalana que lo hace (con el desconocimiento típico de la causa). Y ¿Porqué no? si los catalanes somos criticados en Madrid constantemente en programas como el de Curri Valenzuela o en tantos otros de Intereconomía, ¿a alguien tendremos que criticar nosotros para no ser menos, no? Pues no...vamos a informarnos un poquito porque uno, siendo catalan descendiente de andaluces, está un poco harto de la opinión extendida, citada incluso por amigos o profesores universitarios, de que los andaluces son unos vagos y se les regala el dinero así porque sí. Así que, vamos a desmontar teorías, solo por joder la marrana un rato:

¿Qué es el PER?


   Para empezar, el PER no es un subsidio, es un fondo para obras municipales. Por lo tanto lo primero que hay que hacer es distinguir el PER del subsidio por desempleo para los jornaleros.
   El PER consiste en que el estado destina un fondo anual para que los ayuntamientos hagan obras públicas destinadas a jornaleros sin trabajo.
  
¿Qué es el subsidio agrario?

   En primer lugar hay que decir que el subsidio agrario no es un regalo, sino un derecho que adquieren los jornaleros a partir de la cotización a la Seguridad Social, exactamente igual que cualquier otro trabajador español, ya que el jornalero no tiene derecho a paro.
Por otro lado, no todo jornalero cobra subsidio, depende de los jornales y de la renta.
   En 1986 se creó un subsidio para andaluces y extremeños que reunieran 35 peonadas al año (Este año ha sido reducido a 20 a causa del mal tiempo, que ha impedido realizar muchas jornadas, pero eso no lo ha dicho el Sr. Durán, claro) y con una renta inferior a 7.696,8 €/año. Solo pueden contar los días trabajados en obras del PER los mayores de 35 años o con cargas familiares. En Andalucía lo cobran unos 250.000 de los 470.000 jornaleros, y la percepción ronda los 426€ una vez hecha la deducción fiscal.

¿Qué costes genera para el estado?

   Desde el inicio de la crisis el número de beneficiarios en el campo ha disminuido en un 9,3%, mientras que el número de perceptores de otras prestaciones por desempleo, sobretodo en Cataluña y en Madrid, ha crecido en un 28,7%.
   El subsidio no supone un gran gasto para el estado en relación a lo que supone el montante global de los subsidios en España, de hecho, este año ha bajado del 5,12% al 3,92%. Así que no podemos decir ni que sea caro, como parecen querer hacer creer la mayoría de detractores.
   Vamos a comparar, va:  Cataluña percibirá este año un montante de dinero para prestaciones de 506 millones de euros, lo que supone una inversión proporcional a su población de 79,7€ per cápita, mientras que Andalucia percibirá 507€, lo que se traduce en 68,9€ per cápita.
Vaya, algo no me cuadra en esa cultura del subsidio que no gusta en Catalunya según nuestro valorado diputado...

   Estos solo son datos, las interpretaciones, sin embargo, van más allá. ¿Qué consecuencias creen los detractores que tendría el dejar de dar estas prestaciones? En primer lugar la gradual despoblación de los pueblos y el sector agrario y en segundo, sin ir más lejos, el coste perjudicial que supondría para las regiones del norte al ver mermado el mercado para sus productos.

   En definitiva, estas críticas no dejan de ser otra estratagema política para meterse unos cuantos votos más en la saca. Y es que sí, que los andaluces son muy malos y muy vagos y los catalanes muy buenos y muy tacaños. Por eso se vinieron mis abuelos, y los de tantos otros a Cataluña, para guardarse bien el poco dinero que tenían en los bolsillos. Eso sí, me pregunto como es que la Duquesa de Alba aún sigue estando por ahí abajo, el otro día se la veía muy contenta bailando sevillanas en su bodorrio...Ah bueno sí, que sigue siendo una grande de España y cuenta con la mayor extensión de tierras agrícolas privadas del Estado. Pero bueno claro, el problema no son los latifundistas, no, son los jornaleros...

PD: Os dejo una foto de La Duquesa (lo pongo con mayúsculas por eso de ser "Grande"), para que os alegre un poco el cabreo :)




Bonsoir!!

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